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Compostador de madera

compostador de madera

Antes de enseñarte el compostador de madera déjame contarte que el compost es considerado por muchos agricultores como el mejor abono que se puede utilizar para cualquier tipo de planta o cultivo, ya que se trata de un abono hecho a base de residuos orgánicos que fertilizan de forma eficaz nuestras tierras y aceleran el crecimiento de las plantas a las cuales se les aplicó, y a diferencia de los abonos procesados, estos son bastante ecológicos y a la vez económicos ya que están hechos a base de residuos, con esto se pueden evitar los gases invernaderos que los abonos manufacturados producen.

Elige el mejor compostador de madera del mercado

 Con un compostador podemos reciclar nuestros residuos orgánicos para utilizarlos como un abono muy efectivo, este proceso se le conoce como compostaje, y cualquiera puede producir compost hoy mismo, solo bastaría con tener un compostador a su disposición y dedicarle su tiempo y meterle mano a la cosa.

 A la hora de elegir un compostador para empezar el proceso tenemos varias opciones viables disponibles, tanto para comprar como para construir uno nosotros mismos, en este caso presentamos el compostador de madera, el cual lo podemos comprar prefabricado o lo podemos construir nosotros mismos.

 Los beneficios de tener un compostador de madera es que podemos hacerlo tanto espacioso para producir grandes cantidades de compost, como un tamaño justo que adapte a nuestra cantidad de residuos orgánicos que producimos, también permite la modificación de este mismo, podemos añadirle puertas, juntar varios compostadores de madera, cubrirlo con mallas para evitar que los residuos se salgan, entre otros.

 Los puntos en contra de este tipo de compostador es que la madera no es un material muy durable si se mantiene en la intemperie y se puede ver afectado por la humedad, por lo que hay que escoger bien los materiales que se van a utilizar si se quiere construir uno de este tipo.

 Es importante que el compostador de madera tenga una tapa de madera, esto con la función de proteger el compost de los rayos del sol que pueden afectar el proceso, de la lluvia que puede hacer que el compost adquiera un exceso de humedad, y de animales e insectos que se ven atraídos por los residuos que se introducen en el compostador y afectan el proceso de descomposición de los materiales.

Preparación de materiales y producción de compost

 Antes de comenzar primero debemos asegurarnos de situar nuestro compostador de madera en un sitio donde tenga contacto directo con la tierra para que adquiera las bacterias de esta que le permitirán al realizar el proceso de descomposición a los materiales, y que esté posicionado en un sitio donde no se vea muy afectado por la lluvia para evitar el exceso de humedad que podría arruinar el producto, y que esté protegido del sol para que no afecte de forma negativa el proceso de compostaje.

 El primer paso viene siendo separar los materiales orgánicos que vamos a introducir en el compostador, estos se separan en dos categorías:

  • Materiales húmedos: Aquí van la mayoría de los residuos orgánicos que vamos a utilizar para hacer compost, tales como residuos de frutas y vegetales, hojas de pino, plantas y flores, entre otros; son los que van a aportar los nutrientes necesarios para fertilizar la tierra de nuestros cultivos, y aportar la humedad a la mezcla del compost. Es importante mencionar que no podemos introducir residuos de carne de cualquier tipo en esta categoría ya que se tardan mucho en descomponerse y atraen malos olores y putrefacción.
  • Materiales secos: Aquí dentro van materiales que como su nombre lo indica son secos al tacto, como por ejemplo, ramas de árbol, hojas secas, cáscaras de huevo trituradas, entre otros; estos materiales son los que van a regular la humedad del compost para evitar que los materiales orgánicos se pudran y no se dé el proceso de compostaje.

 Una vez separados los productos que vamos a utilizar en el compostador de madera debemos comenzar colocando una primera capa de materiales secos, en esta primera capa podemos utilizar materiales grandes para que haya más ventilación en la parte baja del compost y evitar que se pudran los materiales en ese lado.

 Luego sobre esta capa echamos otra capa, pero esta está compuesta por los materiales orgánicos que recolectamos anteriormente, sobre esta podemos añadir un poco de estiércol o compost acabado para acelerar el proceso de compostaje.

 Podemos seguir añadiendo más capas de estas, pero deben estar en ese respectivo orden, materiales secos primero y luego materiales orgánicos, es importante que haya un balance de cantidad en ambos para mantener un control sobre la humedad del compost.

 El compost lo debemos regar de forma regular con un poco de agua para que la humedad entre todas las capas y se mantenga, no puede ser mucha agua para que no arruine la mezcla, pero tampoco muy poca.

 El compost puede tomar entre 3 o más meses para que esté completamente listo y lo podamos utilizar en nuestros cultivos, esto varía de los materiales que se hayan utilizado y las cantidades de estos, es un proceso que requiere mucha paciencia como podemos ver. Un compost está listo cuando tiene aspecto como de tierra húmeda, un color marrón oscuro y textura terrosa con un olor húmedo y nada desagradable, entre el compost podemos encontrar varios trozos de las capas de materiales secos que utilizamos en el proceso, esto es completamente normal.

 Si el compost tiene un olor bastante desagradable que perdura por varios días esto puede significar que se ha arruinado por completo, esto se debe a que no se estuvo al pendiente de este y los materiales simplemente se han podrido. Si el compost empieza a oler un poco mal debemos mezclar el compost con alguna herramienta a la mano para regular su humedad y ventilar el producto, ya que el oxígeno se requiere bastante para el proceso de compostaje.

 Si se han seguido bien estos pasos entonces habremos producido nuestro propio abono orgánico listo para fertilizar nuestras tierras de cultivos y acelerar y beneficiar el desarrollo de estos, ahorrandonos el dinero que podríamos haber gastado en abono procesado que afecta nuestras tierras.